miércoles, 3 de abril de 2019

¿Deberían los alumnos inmigrantes recibir clase en su lengua materna?


Desde Eurydice España-REDIE os ofrecemos hoy la traducción de este interesante artículo de los analistas Anna Maria Volpe y David Crosier, de Eurydice, la Red de información sobre educación de la Comisión Europea.



Mi lengua materna, el mendé, es muy expresiva, muy figurativa y cuando escribo, siempre tengo grandes dificultades para encontrar el equivalente en inglés de las cosas que quiero decir. Por ejemplo, en mendé nunca diría “de pronto se hizo de noche”, sino algo como “el cielo se dio la vuelta y cambió de lado”. - Ishmael Beah


Las estrategias para favorecer la integración de los migrantes, refugiados y solicitantes de asilo en los centros educativos varían mucho en Europa. En particular, la lengua de enseñanza que ha de emplearse con los recién llegados puede ser un asunto polémico. ¿Deberían aprender solo la lengua del país de acogida o debería fomentarse que mantengan su propia lengua? La respuesta depende mucho de la forma como los gobiernos, las sociedades y las escuelas entienden la integración.
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El informe Eurydice de 2019 muestra que el paradigma monolingüe prevalece en la mayoría de las escuelas sostenidas con fondos públicos, donde los sistemas educativos enseñan en una lengua común y promueven este modelo lingüístico.
“Creo que hay diferentes razones que pueden explicar este paradigma. La primera es la noción de una nación, una lengua, que es una idea anticuada”, afirma la Dra. Ellen-Rose Kambel, directora ejecutiva de la Fundación Rutu. “Además, hay una falta generalizada de información y de sensibilidad acerca del daño que se podría estar haciendo a los niños cuando  no se valora su lengua materna y también una gran desinformación sobre lo que podrían hacer los profesores para desarrollar un enfoque multilingüe.”

Sin embargo, el paradigma monolingüe dominante está siendo cuestionado cada vez más según las sociedades se van volviendo lingüística y culturalmente diversas. Con el fin de encontrar estrategias de enseñanza efectivas para clases multilingües el Dr. Emmanualle LePichon, de la Universidad de Utrecht, y la Dra. Ellen-Rose Kambel, de la Fundación Rutu, crearon un programa piloto alrededor del concepto translingüismo.

El translingüismo implica que los alumnos empleen varias lenguas en una clase sin la necesidad de que el profesor tenga un conocimiento lingüístico especializado. Las conversaciones en grupo pequeño pueden transcurrir en lengua materna, mientras que en el grupo clase se emplea la lengua del país de acogida.

Según el proyecto Little Sponges, que emplea este método, los profesores pueden etiquetar objetos de la clase en varias lenguas, dar a los estudiantes multilingües su momento para brillar y animarlos a usar su lengua materna permitiéndoles trabajar con otros compañeros que hablan su idioma.

Permitir que los niños se comuniquen en su lengua materna refuerza sus habilidades cognitivas y sociales. No solo mejoran las habilidades en la lengua de instrucción, sino que las investigaciones demuestran que tienen mayor probabilidad de desarrollar mejor el pensamiento crítico, las habilidades para la resolución de problemas y tener mejor conciencia cultural. El método translingüista puede ser emplearse con los alumnos recién llegados y con los de segunda generación.  

Algunos países sí le dan espacio a las lenguas maternas aunque no vayan tan lejos como el translingüismo. Por ejemplo, en Bélgica, cuando los niños migrantes no hablan la lengua de instrucción reciben el apoyo de un proceso de adaptación lingüística. En Bruselas, Nadia Echadi, coordinadora de École Maximilien y profesora de francés de niños migrantes, ha desarrollado un método llamado Ergonomique. Se estructura en cuatro pasos:


  • Cuando el niño no habla francés, sigue clases adaptadas a tiempo completo en las que solo se emplea lenguaje no verbal; en esta primera fase se unirán al resto del grupo clase solo para los juegos y las actividades creativas. Si es posible, otros niños de la clase podrían desempeñar el papel de mentores. 
  • Una vez que el niño migrante adquiere un conocimiento básico del francés, participa en la clase tradicional la mitad del tiempo. 
  • Progresivamente, los niños alcanzan un nivel que les permite integrarse a tiempo completo en sus clases. 
  • No hay un calendario previsto para el proceso de adaptación porque cada niño tiene diferentes necesidades y alcanza los objetivos a su propio ritmo.

Las posturas críticas hacia el empleo de la lengua materna en la enseñanza sostienen que estos enfoques representan un gasto de dinero público, tiempo y recursos. De hecho, este argumento ocasionó un cambio de política en Dinamarca, donde entre 1974 y 2002 los padres de niños migrantes podían matricular a sus hijos en clases extra de sus lenguas maternas en el colegio. La idea subyacente era que un mejor conocimiento de su propia lengua podría ayudar al niño a obtener el éxito en la sociedad danesa. En 2002 los políticos decidieron invertir el dinero en enseñar danés a los niños inmigrantes y así se unieron a las políticas más comunes  en Europa.

Sin embargo, este es un caso en el que la línea política predominante entra en contradicción con los hechos demostrados. Porque no hay duda de que la investigación ha demostrado que emplear la lengua materna como vehículo de instrucción mejora el desarrollo lingüístico y académico del niño bilingüe y le ayuda a desarrollar una identidad más segura. El papel de las familias y la educación de los padres es también vital: los padres que hablan la lengua de instrucción con fluidez son capaces de ayudar a los hijos con más efectividad que los padres que tienen un conocimiento limitado de la lengua.





Por último, pero no por ello menos importante, la política de ignorar la formación de los niños migrantes en su lengua materna no solo contradice la evidencia de la investigación sino también los globalmente acordados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la UNESCO. 
El respeto de la identidad cultural de los niños está recogido en el marco de la política internacional y, según la UNESCO, “garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos solo es posible cuando la educación responde y refleja la naturaleza multilingüe de la sociedad”. Los niños, adolescentes y adultos necesitan oportunidades de aprendizaje que sean significativas en sus vidas y para sus necesidades en y a través de sus propias lenguas. Como el ODS 4 es un pilar básico para el resto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, sin una educación multilingüe basada en las lenguas maternas, los otros 16 objetivos serán inalcanzables” (UNESCO 2017).

Autores: Anna Maria Volpe y David Crosier

A vuestra disposición, 






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